"Construiré una fuerza en la que me refugiaré para siempre" .
(Simone de Beauvoir)

1 de enero de 2014

SER, ESTAR, EXISTIR...


Voy conduciendo, no tengo prisa. En la radio de repente suena una canción que no esperaba y que me encanta; me sube la adrenalina y no puedo evitar pisar el acelerador para sentir un segundo la sensación de peligro, sigo el ritmo con golpecitos en el volante mientras un riff guitarrero me desgarra en lo más profundo.
La sensación tan placentera me traslada, pero no es como otra veces que una canción te lleva al pasado, esta vez conecto en el presente, estoy feliz, no busco el sentido de las cosas, no necesito una explicación por que la palabra que me viene es Sentir….
Solo quiero sentir, SER, ESTAR, EXISTIR, pienso en las pequeñas cosas que me hacen feliz, soy consciente de que no vendrán tiempos mejores, solo buenos momentos.
Me gusta cuando voy a la playa, cuando ya casi no queda gente y me quedo un minuto en la parra colgada de las olas.

Recuerdo un día en el supermercado, un chico guapo, me dedico una sonrisa, apartó su carrito para que yo pasara, clavó sus ojos en los míos con una intensidad, como una vida en un segundo…. Se me erizó la piel.
Una vez me cogiste de la mano, me apretaste para que no me soltara, tirabas de mí y me pedías que no me quedase atrás, pero desperté y durante el día se iba desvaneciendo el recuerdo y yo me aferraba a la dulce sensación para conservar mi sueño.

Sigo conduciendo por pura inercia, es una mañana fría pero entre los cristales entra un solecito de esos que calienta el corazón.
Miro por el retrovisor, el paisaje se hace lejano y aunque la canción termino hace rato yo sigo tarareándola, se que no me abandonara  en todo el día y constantemente seguiré con la melodía en mi mente.
Mientras sigue deslizándose la carretera me abro paso entre pensamientos sin sentido, uno da paso a otro…. me viene el aroma a canela y recuerdo a  mi abuela cuando nos hacia arroz con leche, empiezo a recordar cosas de la infancia como cuando íbamos en el coche, llovía y nos dedicábamos a perseguir las gotas de lluvia en el cristal de la ventanilla.

Inconscientemente aspiro y me llega el olor a tierra mojada. Sigo pensando en la lluvia, cuando estoy en mi duerme vela con ese dulce sopor y en la calle llueve y te la imaginas desierta, mojada y fría pero estas en tu sensación apacible, te invade el sueño, te envuelves con placer en tus calientes sabanas y te abrazas a la almohada.
Sueño despierta con esa calle solitaria y mojada;  aparecemos tú y yo caminando bajo la lluvia como en la peli, te pones a bailar y me haces reír; de repente me miras, me coges por la cintura y me besas es cuando me doy cuenta he llegado a mi destino, aparco el coche y me pregunto como he llegado hasta aquí.
Fotografias Pinterest